Un joven fue detenido después de haber estado prófugo casi de un año por haber atropellado intencionalmente a tres jóvenes en Alderetes con los que discutió en una plaza de esa localidad.
El 15 de mayo del año pasado, Gustavo Gabriel Kempa, Miguel Sebastián Gutiérrez y Armando Gómez, caminaban por la calle Emilia Pérez Contar y, a la altura del Polideportivo de Alderetes, fueron atropellados por un Peugeot 206 conducido por un joven al que supuestamente no conocían.
Según consta en la denuncia, Gutiérrez fue el único de los amigos que quedó debajo el vehículo, ya que los otros dos habían “volado” varios metros por la violencia del impacto.
El conductor, según confirmaron los testigos, arrastró al joven durante varios metros a pesar de los gritos de los vecinos que le pedían que detuviera la alocada marcha que llevaba.
Las personas que observaron el percance dijeron además que el joven retrocedió el vehículo y, a toda velocidad, pasó por encima del joven que estaba inconsciente. La versión fue confirmada por los estudios que realizaron los peritos de la Policía hora después de que ocurriera el hecho.
Luego del violento accidente, el conductor huyó del lugar sin que nadie pudiera establecer quién era la persona que había atropellado a los chicos. El trío de amigos, en cambio, fue trasladados al Centro de Salud donde permanecieron varias semanas internados por las lesiones que habían sufrido.
La investigación
El fiscal Diego Bonari dispuso que la investigación sea desarrollada por los hombres de Seguridad Personal, al mando del comisario Marcelo Sallas. En base a su trabajo, averiguaron por qué se habría producido el violento ataque.
Según consta en el expediente, por los dichos de varias personas que fueron contactadas por los policías, los heridos habían tenido una discusión con el joven del Peugeot 206, porque la habrían piropeado a su novia en una plaza de esa ciudad.
También lograron establecer que el acusado era comerciante de la zona de 20 años y que, después de haber producido el accidente decidió mantenerse oculto. En los últimos días, los investigadores recibieron la información de que el prófugo había regresado a Alderetes. Una comisión integrada por Martín Negrete, Carlos Morienago y Karina Gutiérrez, dirigidos por el subcomisario Christian Antonio Peralta, lo ubicaron cerca de la casa familiar y lo detuvieron. La Justicia lo acusó de tentativa de homicidio.